El vendaje puede ser una herramienta muy útil cuando se aplica con un objetivo claro dentro de un tratamiento fisioterapéutico.
El vendaje funcional limita de forma selectiva movimientos que pueden ser perjudiciales, permitiendo al mismo tiempo cierta movilidad útil para la recuperación.
El vendaje neuromuscular o kinesiotaping puede ayudar a modificar la información propioceptiva, acompañar la función muscular y favorecer la sensación de soporte en determinadas situaciones.
La elección del tipo de vendaje depende de la lesión, la actividad de la persona y el objetivo terapéutico.